Rediseñar una página web significa rehacer su diseño y su estructura, normalmente con un software nuevo, sin perder lo que ya funciona: tu contenido, tu dirección y los lugares desde donde Google ya te manda gente. Para un pequeño negocio, el objetivo es una web que funcione en el móvil, que diga lo que haces hoy y que puedas actualizar sin llamar a nadie.

Lo arriesgado es la mudanza. Un rediseño hecho sin cuidado puede hacer desaparecer las páginas que Google ya muestra, y a los clientes que llegaban por ellas.

Señales de que toca un rediseño

Una sola de estas suele tener arreglo sin rediseñar. Con tres o más, los arreglos empiezan a costar más que empezar de nuevo.

  • Cuesta usarla en el móvil. Google usa la versión móvil del contenido de una web para indexarla y posicionarla. Si tu web solo funciona bien en una computadora, esa es la versión que Google no está mirando.
  • Es lenta. La guía de Google dice que el contenido principal debería aparecer en 2.5 segundos o menos desde que la página empieza a cargar. Los temas viejos, los carruseles pesados y las fotos enormes son causas habituales de que no lo cumpla.
  • No puedes cambiarla tú. Cada precio o foto nueva necesita a un desarrollador, o directamente dejaste de actualizarla.
  • Describe el negocio que tenías antes. Servicios nuevos, otra zona, otro público, y la web sigue hablando de lo anterior.
  • El software está desactualizado. Un tema o un plugin viejo que nadie actualiza, o una versión del servidor que ya no tiene soporte. La tabla de PHP muestra, por ejemplo, que la versión 8.2 solo recibe arreglos de seguridad hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • Hay visitantes que no pueden usarla. El Departamento de Justicia dice que la ADA cubre lo que los negocios abiertos al público ofrecen en la web. El poco contraste, las imágenes sin descripción y los menús que no se pueden usar con el teclado son difíciles de arreglar uno a uno en una web vieja.
  • No trae consultas. La gente entra y se va, o directamente no la encuentra.

¿Rediseño, retoque o mantenimiento?

No todos los problemas necesitan un rediseño. Elegir el arreglo más pequeño que lo resuelva ahorra dinero.

Qué esCuándo basta
MantenimientoActualizaciones, arreglos y cambios de contenido en la web que tienesLa web funciona, solo necesita que alguien la cuide
RetoqueTextos, fotos o colores nuevos, con la misma estructura y el mismo softwareLa web funciona bien pero se ve anticuada o poco clara
RediseñoUn diseño y una estructura nuevos, muchas veces con un software nuevoLa web cuesta en el móvil, es lenta, no se puede actualizar o ya no encaja con el negocio

Si el problema es sobre todo que nadie actualiza la web, empieza por qué incluye el mantenimiento de una página web. Cuesta mucho menos que un rediseño. Si la respuesta es un rediseño, compara las opciones a tres años con la calculadora de costos de una web antes de decidir quién lo hace.

Cómo no perder tus posiciones en Google al rediseñar

Aquí es donde fallan los rediseños. Google conoce tus páginas por sus direcciones. Si cambias las direcciones sin avisarle, trata las páginas nuevas como desconocidas.

  1. Dirección vieja
  2. Redirección permanente (301)
  3. Página nueva

La dirección de una página vieja redirige de forma permanente a su página nueva.

Que una dirección vieja siga funcionando

1. Haz una lista de todas las páginas que tienes. Tu mapa del sitio actual y el informe de páginas de Google Search Console muestran qué páginas existen y cuáles encuentra la gente al buscar. Esas son las que no te puedes permitir perder.

2. Mantén las mismas direcciones cuando puedas. Si /menu sigue existiendo después del rediseño, se queda en /menu. No hace falta redirigir.

3. Redirige cada dirección que cambie. Google recomienda una redirección permanente desde el servidor, una 301 o 308, cuando una página se muda para siempre, y la toma como señal de que la página nueva es la que debe mostrar. Una redirección temporal (302 o 307) no transmite esa señal.

4. Mantén las redirecciones al menos un año. La guía de Google para mudar una web dice que hay que mantenerlas todo el tiempo posible, en general al menos un año.

5. Conserva lo que posiciona. Si una página trae visitas, conserva su texto principal y su tema. Un rediseño puede hacer una página más clara, pero quitar las palabras que la gente busca le quita la razón por la que aparecía.

6. Avísale a Google después de publicar. Envía el mapa del sitio nuevo en Search Console y revisa el informe de indexación en las semanas siguientes.

Aunque lo hagas bien, cuenta con algo de movimiento. Google dice que la visibilidad de tu contenido puede variar temporalmente durante la mudanza, y que es normal.

La lista para el rediseño

Antes de empezar

  • Haz una lista de tus páginas y de las búsquedas que traen gente a cada una.
  • Apunta lo que falla en la web actual, con las palabras de tus clientes si puedes.
  • Comprueba que el dominio está a tu nombre y que tienes el acceso.
  • Haz una copia de la web actual, o exporta todo.
  • Decide qué se queda: páginas, textos, fotos, reseñas.

Durante el rediseño

  • Diseña primero para el móvil.
  • Pasa el contenido que funciona y reescribe el que no.
  • Asigna a cada dirección vieja su dirección nueva.
  • Revisa el contraste, las descripciones de las imágenes y que la web se pueda usar con el teclado.
  • Prueba cada formulario y cada botón.

Al publicar y después

  • Cambia el dominio, activa las redirecciones y prueba unas cuantas direcciones viejas.
  • Envía el mapa del sitio en Search Console.
  • Actualiza tu perfil de Google Business si algo cambió: horario, servicios, el enlace a la web.
  • Vigila Search Console y tus consultas durante las semanas siguientes.

Lo que conviene conservar de la web vieja

Un rediseño es una oportunidad para empezar limpio, pero algunas cosas valen más de lo que parece:

  • Las reseñas y los testimonios. Las palabras reales de clientes reales tardan años en reunirse. Pasa todas las que tengas permiso para usar.
  • Las fotos de tu trabajo, tu local y tu equipo. Son más difíciles de reemplazar que cualquier diseño.
  • Las páginas que traen visitas desde Google. Conserva su tema y su texto principal, aunque cambie el diseño alrededor.
  • Tu teléfono, tu dirección y el nombre del negocio, escritos siempre igual. Los clientes y Google comparan tu web con tu perfil de Google Business, así que los datos deberían coincidir en todas partes.
  • Las respuestas a lo que preguntan tus clientes. Si tu web vieja tiene preguntas frecuentes, son un registro de lo que la gente necesita saber. Actualízalas.

Lo que normalmente puedes soltar: páginas que nadie visita, carruseles, fotos de banco con desconocidos y textos que describen el negocio que eras antes.

Errores frecuentes en un rediseño

  • Publicar sin redirecciones. El error más caro, porque las direcciones viejas a las que enlazan Google y otras webs dejan de funcionar el primer día.
  • Quitar páginas que traen visitas porque no encajan en el diseño nuevo.
  • Cambiar el dominio al mismo tiempo que todo lo demás. Conserva el dominio y cambia una cosa cada vez.
  • Olvidar lo que nadie ve: adónde llegan los mensajes del formulario, la analítica, el enlace del perfil de Google Business, el mapa del sitio.
  • Diseñar en una pantalla grande y mirar el móvil al final, cuando la versión móvil es la que Google usa para posicionarte.
  • Publicar en tu temporada más fuerte, cuando una bajada temporal de visitas desde Google cuesta más.

Cuánto tarda un rediseño

Rediseñar una web pequeña tarda más o menos lo mismo que hacer una nueva, y a veces menos, porque el contenido ya existe. Mi objetivo es el mismo que para una web nueva: publicarla en 10 días hábiles cuando ya tengo tu contenido, tus accesos y el primer pago. Aquí tienes el calendario semana a semana. Lo que retrasa un rediseño es lo mismo que en cualquier web: decidir qué se queda y qué se reescribe, y conseguir el acceso al dominio y al alojamiento viejos.

Cambiar de plataforma

Muchos rediseños de pequeños negocios también son un cambio de plataforma, de un tema viejo de WordPress o un creador de webs a algo más fácil de llevar. Está bien, siempre que la mudanza siga los pasos de arriba. La plataforma importa menos que tres preguntas: ¿puedes editar tus propios textos?, ¿alguien la mantiene actualizada? y ¿el dominio y el contenido son tuyos?

Cómo hago yo un rediseño

Cuando rediseño una web, la reconstruyo en mi sistema y paso tus textos y fotos actuales al diseño nuevo, hasta cinco páginas. Mantengo tus direcciones siempre que la página siga existiendo, y redirijo las que tengan que cambiar. Tus textos actuales pasan con pequeños ajustes para encajar en el diseño nuevo. Si el problema es el propio texto, vago o desactualizado, te lo digo, y reescribirlo es el extra de redacción.

Casi todos los rediseños empiezan con mi revisión de web y SEO ($200). Reviso lo que hace la web actual y lo que la frena, y te envío por escrito qué arreglar, en orden. Si sigues adelante con el rediseño, se descuentan los $200. El rediseño cuesta lo mismo que una web nueva, y los detalles están en cuánto cuesta rediseñar una página web. Después de publicarla, la web puede entrar en mi plan de mantenimiento.

Preguntas frecuentes sobre el rediseño de una web

¿Cada cuánto debería rediseñar su web un pequeño negocio? No hay un calendario fijo. Rediseña cuando se juntan las señales de arriba. Una web bien mantenida puede seguir al día mucho tiempo.

¿Un rediseño perjudica mis posiciones en Google? Puede, si las direcciones cambian sin redirecciones o se quita el contenido que posiciona. Con las direcciones viejas mantenidas o redirigidas de forma permanente y el mapa del sitio enviado, cualquier bajada suele ser temporal.

¿Puedo conservar mi dominio? Sí, y deberías. El dominio es lo único que un rediseño no debería cambiar.

¿Necesito textos nuevos para un rediseño? No siempre. Los textos que funcionan pueden pasar tal cual. Reescribe las páginas vagas, desactualizadas o que no dicen qué haces y dónde.

¿Puedo rediseñar mi web de Wix o Squarespace? Sí. Puedes rediseñarla en la misma plataforma o pasarla a otra como parte del rediseño. En los dos casos, si cambia alguna dirección, aplican los pasos de redirección de arriba.

Si vas a empezar desde cero en lugar de rediseñar, empieza por lo que necesita una web nueva para un pequeño negocio.

Fuentes

  1. Google Search Central: Prácticas recomendadas de la indexación centrada en dispositivos móviles (en inglés)
  2. web.dev: Web Vitals (en inglés)
  3. PHP: Versiones con soporte (en inglés)
  4. ADA.gov: Guía sobre accesibilidad web y la ADA (en inglés)
  5. Ayuda de Google Search Console: Acerca de Search Console
  6. Google Search Central: Redirecciones y la Búsqueda de Google (en inglés)
  7. Google Search Central: Mudar una web con cambios de URL (en inglés)
  8. Ayuda de Google Business Profile: Editar tu Perfil de Negocio